Cuando en casa hay un adolescente los padres, generalmente, concuerdan en que desean a un adolescente considerado, responsable, con juicio propio para las decisiones. Todo es posible con disciplina positiva.
El comportamiento de los adolescentes está vinculado con la buenas relaciones que tengan con sus padres, igual que el éxito en la escuela y su bienestar en general. Es posible que antes no sabías lo que era la disciplina positiva que funciona gracias al amor, la empatía, el respeto, la comunicación asertiva.
Sí por el contrario haz criado con gritos y castigos, quizás, ahora te encuentres que tu hijo miente, rompe las reglas, en fin. Nunca es tarde para aprender a asumir responsabilidad. Empieza por valorar la relación que tiene contigo. Deja de amenazar, castigar y gritar. Conecta emocionalmente. El trabajo lo tienes que hacer tu, no tu hijo.
Recuerda:
✔ El castigo siempre empeora las cosas. El adolescentes necesita tu orientación, así como saber que las consecuencias de sus actos pueden ser positivas o negativas.
✔ Eres su padre/madre, no su amigo (a). Usa la comunicación, sin juzgar. De manera que se sienta confiado de compartir sus vivencias contigo.
✔ Respeta sus emociones, a sus amigos.
✔ Busca soluciones ganar-ganar.
✔ Prioriza el tiempo juntos. Compartan las comidas, salidas, entretenimientos que a tu hijo le gusten. Así reforzarás el vínculo y abrirás espacios para una comunicación fluida.

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por sumar tu opinión