Nutrir y Amar I

“El amor entra por la cocina”, afirma un dicho popular y les comento que me encanta preparar algunos platillos a mis seres queridos. Basta con mirar sus caras para entender que la cocina es un laboratorio maravilloso de amor. Todos nos alimentamos para saciar nuestra hambre. Pero, no todos ingerimos alimentos nutritivos. Elegir entre una manzana y una comida chatarra dice mucho de nuestro nido. Los padres debemos prestar atención a la alimentación familiar, al igual que nos ocupamos de la educación académica de los hijos.
Una comida debe hacer más que calmar el hambre. Cuando brindamos alimentos a nuestros hijos estamos influyendo en su desarrollo psico-emocional y social. Pero, pocas veces tenemos consciencia de ello. El aceleramiento cotidiano, las soluciones alimenticias casi mágicas ofrecidas por publicidad y la mal llamada practicidad relega la nutrición de todos los miembros de la familia a lo que ofrezca la panadería, el abasto de paso al trabajo o al colegio. Realidad que contrasta con la preocupación manifiesta de los padres en las consultas pediátricas por la alimentación de los niños.

Sabías que…
“El sentido del gusto, del recién nacido, es desde el primer momento un instrumento para la alimentación y la comunicación: si sienten hambre o esta mojado llora; si está satisfecho gorjea (disfruta), con lo cual expresa sus emociones”, Dr. Héctor Aguilera. “Psicología de la alimentación infantil”, Traducciencias, 2006.

Una Guía Divertida: El trompo de los Alimentos
Una alimentación es balanceada cuando incluimos en nuestros platos de comida los tres tipos de alimentos:
Ø  Reparadores: contienen mayor cantidad de proteínas como los lácteos y carnes
Ø  Reguladores: contienen mayor cantidad de vitaminas y minerales como las frutas y hortalizas
Ø  Energéticos: contienen mayor cantidad de carbohidratos y grasas como los cereales, tubérculos y grasas

El trompo es un juguete tradicional, que sirve para ejemplificar cómo debemos equilibrar nuestra alimentación. Les mostramos la propuesta que hace el INN a través de El trompo de los alimentos.



Las siguientes recomendaciones pueden ayudarle a nutrir a sus hijos con mayor eficacia:
Ø  Sea el modelo de sus hijos, coma saludable
Ø  No se rinda, cuando su hijo rechace algún alimento siga ofreciéndoselo en otras oportunidades y bajo distintas presentaciones
Ø  Ofrézcale 2 opciones de grupo alimenticio que a su hijo le resulta menos interesante. Por ejemplo dos opciones de verduras, frutas o vegetales
Ø  Establezca una rutina para sentarse con su hijo a la mesa

Nuestro primer amor, nuestro primer alimento
Cada día surge mayor información sobre los beneficios de la leche materna en el lactante. Veamos algunos beneficios de este alimento natural:
Ø  Da al lactante un menú completo y el agua necesaria
Ø  Favorece un óptimo desarrollo intelectual y psicomotor en el crecimiento infantil
Ø  Es práctica, económica e higiénica
Ø  Favorece el vinculo familiar y la seguridad emocional de sus miembros
Ø  Es ecológica y previene la malnutrición

La OMS recomienda iniciar la alimentación complementaria a partir de los 6 meses de vida, momento en el cual el lactante puede empezar a comer sus primeros alimentos sema-sólidos para complementar la leche materna. De modo que, tanto en la lactancia exclusiva como en la ingesta de los primeros alimentos, los hábitos alimenticios dependen del adulto. La madre y otros cuidadores comienzan a proporcionar al bebé la comida necesaria para el buen funcionamiento del organismo.

En Venezuela, el Instituto Nacional de Nutrición (INN), en su portal web, destaca algunos datos que evidencia el crecimiento sostenido de la obesidad en la población desde 1995. Según el Estudio Nacional de Prevalencia de Sobrepeso y Obesidad y Factores Condicionantes en la Población (2009), el 54,95% de los adultos de 18 a 40 años son obesos. Estamos observando que un poco más de la mitad de la población, en edades con alta probabilidad de ser padres,  posee hábitos inapropiados de alimentación.

Reforzando esta realidad, encontramos las excusas generalizadas de los padres que dan a sus hijos cada vez más alimentos procesados, chucherías, bebidas energizantes, jugos pasteurizados y refrescos. Aspecto que tiende a empeorar cuando analizamos la publicidad de alimentos pocos saludables, pero que se muestran como una solución “multi-vitamínica y deliciosa” para los niños.
Con un poco de esfuerzo podremos lograr hábitos más saludables. Recordemos siempre, ante la tentación del entorno y el corre-corre diario que nutrirnos y nutrir a nuestros hijos, también es una forma de amar.

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