La conexión entre los padres y el bebé se puede establecer, incluso, antes de la concepción; apenas, cuando la pareja decide concebir al bebé. La relación padres e hijos se va fortaleciendo a medida que fluye la comunicación durante el embarazo. El nacimiento y las primeras horas de vida del bebé son importantes para establecer el vínculo entre madre e hijo. Investigaciones científicas se refieren a un período crítico, luego del nacimiento del niño, donde el establecimiento del vínculo produce efecto fisiológicos en el bebé dada la necesidad de supervivencia que tiene el recién nacido.
Las primeras experiencias propicias para crear el apego son el contacto piel a piel entre mamá-bebé, el sonido del latido del corazón de la mamá a oídos del recién nacido, la respiración materna, el olor de su cuerpo, entre otras. Tan sólo el contacto de la boca del bebé con el pecho de la madre, en la primera media hora del nacimiento, genera beneficios cuantiosos para ambos. En toda esta dinámica, Papá es quien brinda apoyo y protección, la contención emocional es fundamental para la estabilidad de mamá y bebé.
- Los niños se centran en buscar seguridad emocional y física.
- Los padres o el cuidador (por lo menos un adulto) debe responder y ser sensible a las necesidades del bebé por lo menos hasta los dos años (período que se considera crítico para crear un vínculo sano y perdurable)
- El niño aprende, poco a poco, a ser autónomo desde la seguridad que le brindan sus padres o cuidador
- El bebé aprende a relacionarse con los demás tomando como modelo esa relación primaria, bien sea con sus padres u otro adulto.
- La perdurabilidad y estabilidad del vínculo brinda seguridad en la vida del bebé
Bowlby aseguró que es más importante la calidad de la relación entre padres e hijos que el tiempo que se utiliza en la relación. (Basic Books, 1969). Una sentencia que brinda una oportunidad a los padres que se cuestionan sobre el apego con sus hijos, cuando los dejan al cuidado de un tercero, porque necesitan trabajar fuera de casa.
Ideas que facilitan la conexión
1- Exprésale tu amor: ofrece múltiples besos, abrazos y caricias
2- Amamántalo
3- Establece señales no verbales, como los guiños de ojos
4- Duerme con tu hijo. Particularmente estoy a favor de dormir con los bebés. Para quienes no practican el colecho, una siesta ocasional podría ser una alternativa.
5- Cargue el mayor tiempo posible a su bebé
6- Ofrézcale el contacto piel a piel. Por ejemplo, use el masaje.
7- Sea cortés: brinde un recibimiento y una despedida amorosa. Recuérdele que usted, también, desea pasar tiempo con él o ella
8- Use la contemplación y disfrute lo simple. Por ejemplo, admire el día soleado y haga consciencia de ello, disfrute de la luna y estrellas, el roce de la brisa, los árboles, etc.
9- Cree un clima de complicidad
10- Destaque lo positivo: reconozca las actividades y esfuerzos que hace su hijo o las situaciones que viven ambos
11- Use la sorpresa para agradar a su hijo, por ejemplo un juego repentino con la luz, voces, soplidos, cosquillas, etc.
12- Lea un cuento e invente historias junto a él
13- Fomente momentos alegres a través de expresiones artísticas como cantar y bailar. Las manualidades son excelentes recursos
14- Cree espacios de intimidad. Dígale mensajes de amor secretos al oído. Puede dejarle mensajes en la lonchera, etc.
15- La recreación es esencial. Use juegos adecuados a la edad de su niño, que no sean tecnológicos.
16- Permítale a su hijo elegir. Ofrézcale dos opciones. Por ejemplo: Entre el jugo y el agua; entre usar la camisa blanca o la amarilla; el paseo en bicicleta o a pie
17- Planifiquen las actividades que pueden realizar juntos, cuando disfruten de su tiempo especial
18- Converse con su hijo de lo que ocurre a diario. La hora de sentarse a la mesa a comer y el baño son momentos propicios para comunicarse
19- Integre a su hijo a los oficios del hogar como limpiar la casa, cocinar, lavar, etc. También son momentos en los que pueden conversar
20- Dé mensajes de amor al oído de su niño cuando duerme o esté con la mirada perdida
21- Comparta con su hijo lo que siente. Por ejemplo, dígale cuál fue el momento más feliz y el más triste de su día
22- Exprese sus sentimientos desde el yo en cuatro pasos:
a- Yo me siento...
b- Cuando tú...
c- Porque...
d- Y me gustaría...
23- No juzgue a su hijo, sólo haga una reflexión sobre sus acciones.Reconcíliese con la vida, el amor incondicional es la clave, y los hijos son excelentes maestros.
@yomarli



Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por sumar tu opinión