Una reunión familiar debe tener un día y horario fijo, considerando las rutinas de todos, de manera que todos los miembros puedan estar presentes. Se recomienda que su realización sea semanal y no diariamente. Una vez que todos hayan decidido el día, y la hora de la junta nada debe interferir, aunque esto implique desconectar el teléfono y apagar el celular.
Las decisiones deben tomarse por consenso, aunque se requiera más de una junta para llegar a un acuerdo. Trabajar los temas familiares en reunión ayudará a involucrar a todos en las soluciones y es clave cultivar el respeto mutuo.
En las reuniones familiares se revisan las actividades que todos los miembros de la familia van a realizar la siguiente semana. Las reuniones familiares empiezan con el reconocimiento entre cada uno de los miembros de la familia y culmina con una actividad recreativa.
Para llevar a cabo la junta asegúrese:
- Disponer una agenda de fácil acceso a todos para registrar lo que deseen discutir. A los niños más pequeños (4 años) se les puede ayudar con la escritura de lo que desean plantear en la reunión familiar.
- Seleccionen un líder de grupo y un secretario para que anote. Los puestos son rotativos.
- Sí la situación planteada tiene varias soluciones pueden escoger por votación.
Las familias deben continuar realizando las reuniones aunque no siempre se logre la planificación. Las juntas sirven para que los padres orienten a sus hijos de forma positiva. Además estimula la comunicación y la escucha activa.

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